domingo, 30 de mayo de 2010

El Milagro de la Nieve

El miércoles pasado cayó en Bariloche la primera nevada del año, un pequeño milagro renovado. Y con el milagro de la nieve como hilo conductor, iremos hilvanando en varias entradas sucesivas algunos temas de la relación entre la Ciencia y el Arte.

A menos de dos kilómetros al sur de donde vivo, junto a la bifurcación hacia el lago Gutiérrez del camino entre la ciudad de Bariloche y el Cerro Catedral, se encuentra un pequeño promontorio rocoso que se usa como palestra de entrenamiento y enseñanza de técnicas de escalada. Allí, en una gruta natural, hay una réplica (en la foto) de una imagen que preside al altar de una parroquia en el barrio de Liniers, en Buenos Aires, dedicada a la Virgen de las Nieves.


Esta imagen se encuentra en dicha gruta por lo siguiente: es porque un 5 de Agosto de 1945, el Teniente Coronel Napoleón Irusta, logró salvar su vida en un grave accidente automovilístico ocurrido en la zona de la estación del ferrocarril. Pero justamente el 5 de Agosto es el día de Nuestra Señora de las Nieves, patrona de los montañistas. Como homenaje y agradecimiento, Don Irusta hizo colocar la imagen en la gruta. Desde entonces se ha vuelto lugar de peregrinaje, congregando verdaderas multitudes todos los años (en la foto).

La historia de la Vírgen de las Nieves se originó hace casi diecisiete siglos en una de las iglesias más famosas de Italia. En el centro de Roma, a sólo cuatro cuadras de I Termini, se levanta la Basilica di Santa Maria Maggiore. Es, junto con las de San Juan de Letrán (San Gionvanni in Laterano), San Pedro, y San Pablo Extramuros (San Paolo fuori le Mura) una de las cuatro basílicas mayores de Si alguna vez tienen la suerte de visitar Roma y quieren ir a conocerla, es mejor acercarse a ella por Via Carlo Alberto. Ya que desde allí se la puede apreciar en una vista muy parecida a las de las siguientes obras: Una pintura [1] de mediados del siglo XVIII de Giovanni Paolo Pannini (1691 - 1765),


Una pintura del sobrino de Canaletto, Bernardo Belloto, también llamado Canaletto el joven (1721 - 1780) de 1739,


Una litografía coloreada de Philippe Benoist (1813-1905) [2] 


Un grabado de Giuseppe Vasi (1710 - 1782), realizado hacia 1740.


Si en cambio nos acercamos a la Basílica por Via Agostino Depretis, tendremos una vista del prebisterio desde la Piazza dell’ Esquilino, con la Iglesia de San Paolo primo eremita, tal como nos muestra este otro grabado de Vasi,


Según la tradición, el papa Liberio (352-366) encargó su construcción en el siglo IV para celebrar la aparición de la Virgen María en sueños idénticos compartidos por un patricio local llamado Juan, su esposa y el mismo Papa, donde se les anunciaba un milagro que ocurriría en la noche del 4 al 5 de Agosto de 352. Las dos imágenes siguientes corresponden a óleos realizados por Bartolomé Esteban Murillo (1617-1682) en 1655 y que se conservan en el museo del Prado de Madrid. La primera obra muestra el “Sueño del Patricio” y la segunda el momento cuando “El patricio Juan y su esposa revelan su sueño al papa Liberio”.



Los mismos eventos son representados en estas otras dos obras, fragmentos laterales del que en su día fuera retablo de la Virgen de las Nieves del pueblo de Lepe en España, realizadas por el pintor sevillano Pedro de Villegas y Marmolejo (1519-1596) y que se conservan en el museo diocesano de Huelva [3].


Según la tradición, durante esa noche de verano el perfil de la iglesia fue físicamente dibujado por una milagrosa nevada que cayó sobre el terreno que el patricio poseía adyacente a un edificio en la colina Esquilina. La nieve cayó sólo en ese sector, y se disipó rápidamente durante la mañana, pero no antes de que el Papa pudiera hacer marcar el trazado en la tierra. Siguiendo las instrucciones recibidas durante el sueño, el Papa comisionó la construcción de una galería lateral con recursos aportados por el patricio.

¿A dónde nos puede conducir este tema en un blog destinado a la relación entre la Ciencia y el Arte? Pues a través de la historia de la basílica de Santa María Maggiore y de las obras de arte contenidas en ella, podremos desarrollar algunos temas tales como las características comunes de la representación visual del tiempo en el Arte y la Ciencia (eventos, flecha del tiempo, y coordenadas espacio-temporales), la base natural (física y matemática) de los eventos milagrosos mostrados por el Arte, la influencia de los descubrimientos astronómicos de Galileo sobre la representación artística de la Luna, una investigación histórica que desenmascara los trucos prohibidos de un gran escultor, las propiedades térmicas de varios materiales y su relación con el arte, ...

Pero esta entrada ya se ha extendido demasiado. Así que continuaremos con este tema en las próximas  semanas...

  1. Giovanni Paolo Pannini: La piazza e la basilica di Santa María Maggiore (1744), actualmente en el Palazzo Quirinale de Roma.
  2. Fèlix Benoist  et Philippe Benoist “Rome dans sa grandeur” (Nantes: Henri Charpentier, 55 quai des Augustins, 1870). 
  3. Manuel Jesús Carrasco Terriza: Un fragmento del retablo de la Virgen de las Nieves, de Lepe, Boletín Oficial del Obispado de Huelva (BOOH) 253, 61-66 (Febrero 1985).

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